miércoles, 29 de enero de 2014

Ajena

Contempla La lluvia en la noche fría y recluida en un cuarto Oscuro Se pierde en sus tormentas internas. Convive con el temor inconmensurable que no se atreve a desaparecer. Se sumerge en lo desconocido. Le enseñaron a caer Y ahora no le cuesta quebrarse lentamente. Siente el pellizco del peligro en su vientre, escucha una vieja y lejana canción, sentada en el suelo gris de su habitación, enajenada, en silencio.

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